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Una sola humanidad

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Cartas desde Chíos (5) Grecia profunda

19 de Mayo de 2016
Ayer finalmente por la tarde nos cogimos el cochecito para recorrer la isla. Necesitábamos despejarnos y de paso disfrutar algo de este pequeño mundo rodeado de Egeo, antes de volver a coger el ferry. La absoluta paz estaba cercana, justo al otro lado de las colinas rocosas que presiden el escenario en el que nos desenvolvemos todos los días. Nos hemos dirigido hacia el sur, hacia los pueblos de Mezta, Olimpy y Pegry, a unos 30 kilómetros de la ciudad de Chíos. Allí impera otro ritmo, viven de espaldas a la civilización ajetreada. La vida late silenciosa, discreta, anclada en el pasado. Nada que ver con el tráfico y el ruido de la capital, Chíos.

Allí la historia pareciera detenida en la edad media, cuando debieron fortificar las casas para defenderse de los piratas y asaltadores. El tiempo pareciera parado en esa época de universos muy limitados, cuando la vida se circunscribía a la huerta, el pozo y el cerrado y oscuro hogar bien defendido de un sol tan a menudo inclemente. A pesar de la paz presente, el recuerdo de la guerra se hace patente en las innumerables torres, así como en los pueblos fortificados. La belleza que nos rodea, el amable paisaje de naranja, olivos y limoneros, no logra ocultar que la guerra ha sido hasta el presente la indeseable, la abominable compañera de nuestra historia.

Cartas desde Chíos 2. A la búsqueda de la paz en medio del caos

19 de Mayo de 2016
Gracias también a esta roca frente al mar, frente al sol en el que paro cada mañana. Yo no sé que haríamos sin estos momentos que nos inundan de luz, paz y nueva energía. Ayer fue un día duro. Mucha agresividad al final del reparto de la comida, cuando algunos refugiados querían más ración y no teníamos qué darles, cuando repartíamos los globos a la tarde, cuando nos expulsaron de el campo de retención vestidos de payasos en el momento de iniciar las actuación...

Los momentos de tumulto y conflicto son los que ponen a prueba nuestra paz y serenidad. “¡Mikel, Mikel…! ¡Coge el volante y marcha…!”, le decía al compañero de Zaporeak cuando literalmente fuimos asaltados por una masa de refugiados que no se habían quedado saciados y querían más comida. Aquí junto mar calla el griterío, se difuminan los malos momentos, se detienen los empujones y tomamos conciencia de que mañana la vida podrá ser a un ritmo más cadente, más armonioso, sin estridencias, la vida podrá ser gobernada por la conciencia, la sabiduría y la solidaridad.

Cartas desde Chíos (3) Ensayando paz en medio del tumulto.(2)

19 de Mayo de 2016
La repartición de la comida en esa fila es toda una prueba iniciática. Toca enfrentar las más diferentes situaciones. La gran diversidad humana se hace presente en estas largas y tumultuosas colas. Tienes que pasar de la cortesía y la amabilidad a una actitud firme y severa en función de quien se te acerque. Hay muchos refugiados que vienen a repetir mientras que todavía hay quienes no han tomado su primeras ración. Sin embargo esa severidad habrá que desnudarla de toda emocionalidad, sujetarla a férreo control interno. La firmeza no se podrá asociar con enfado, so pena de que se agrave la situación. Hay entre los repartidores quienes lo hacen muy bien, hay quienes son ganados en alguna medida por ese enfado. No es fácil mantener el equilibrio en medio de tanta tensión y griterío. Quien quiera alcanzar la paz interior inamovible que no se retire a una cueva, que no coja pasaje a ningún Himalaya, que se coloque a repartir comida ante todos esos estómagos hambrientos. Si no se altera es que ya ronda el puro Nirvana.

Cartas desde Chíos 4. Desembarco de nuevos refugiados

19 de Mayo de 2016
Teóricamente hoy era nuestro día de fiesta. Teníamos una lista de pueblitos pintorescos para recorrer en la única jornada que nos íbamos a tomar libre. A la noche yo había dormido. Mis compañeros habían hecho guardia nocturna para prestar primera asistencia en caso de desembarco de refugiados en balsas. Mi cuerpo y mi catarro reclamaban descanso, además me parecía excesivo sumar otra tarea a la de pinche de cocina con Zaporeak y payaso en horas libres.

De buena mañana ya estaba preparado para nuestro día de ocio. Mis compañeros llegaron sobre las nueve, diciéndome que marchábamos a la reunión diaria de coordinación entre todos los voluntarios. Esta reunión se hace en un gran hangar donde se guarda y clasifica la ropa. Ahí se informa de las novedades y se realiza la repartición de tareas. En el trayecto ni Javi, ni Mariam, ni Noelia mentaban palabra. Estaban impactados, noqueados, intentado digerir, me imagino, todo lo vivido; intentando seguramente responder a imponentes interrogantes. ¿Por qué aún todo esto, por qué estos desembarcos, estas huidas del hogar, por qué esas bombas que les hicieron huir tan lejos…?

Cartas desde Chíos (1) Desembarco en la isla

19 de Mayo de 2016
¿Qué nos da el mar que a su vera los corazones se abren y las crónicas ruedan solas? ¿Qué nos da el mar que en cualquiera de sus orillas se inaugura nuestro hogar y nos sentimos como en casa? El sol se pone ya detrás de las secas y rocosas montañas. Va callando la ajetreada jornada. A pie de playa, Turquía al fondo, no podemos sino dar las gracias al Cielo. Gracias porque tenemos casa y no debemos hacer cola para comer, porque tenemos salud y muchas ganas de sumar nuestro pequeño esfuerzo al de tantas ONGs aquí instaladas.

Gracias porque estamos de este lado del mostrador, porque nosotros éramos quienes desembarcábamos de repente en el campo, repartíamos la comida y podíamos decir "enjoy the food", porque no teníamos que esbozar, a veces con la cabeza ergida, a veces con la mirada cabizbaja, el "thank you" al uso... Cae el primero e intenso día en la isla y damos las gracias porque no tuvimos que huir de las bombas, porque no lo hemos perdido todo, porque no teníamos que formar religiosamente cola, hombres a un lado y mujeres y niños a otro, al llegar las furgonetas de " Zaporeak". Gracias porque hemos podido picar mucha cebolla, mucha berza hasta completar las 1.300 raciones que cada día reparte la estupenda ONG donostiarra en los campos de Souda y Depete, dentro de la misma ciudad de Chíos.

A la búsqueda de la nobleza oculta...

6 de Abril de 2016
El hogar confortable, libre de metralla y de amenazas, se va desdibujando en sus confundidas mentes. Acomodan a la espalda sus atillos, hacen de nuevo sus pequeñas maletas, rumbo a las costas de origen. A la postre, el viejo continente resultó no ser la tierra de la esperanza que ellos tanto soñaron. Cierto, mañana es un día triste en nuestra historia europea. El 4 de abril quedará marcado, no tanto para la vergüenza, pero sí, cuanto menos para nuestra necesaria reflexión. Con peligro de sus vidas alcanzaron nuestro suelo europeo y ahora les obligamos a tomar camino de retorno.

No tanto descargo de furia para con nuestros gobernantes, sino más interrogatorio en nuestro interior sobre lo que hemos hecho de forma real y eficaz por la causa de los refugiados. No es la hora del fácil improperio para con los de arriba, sino de arremangarse la camisa y hacer efectivo un socorro pendiente. Hemos sido alambrada y no brazos abiertos, pero no sólo ellos, los gobiernos, los perennes "malvados" de todas nuestras películas, sino cada uno de nosotros. A estas alturas ha de comenzar a ceder el juego de echar tantos y tantos balones fuera. Aquella historia de los gobiernos que concentran la entera responsabilidad, no se termina de ajustar a nuestro presente de mayor democracia fuera y de más conciencia dentro.

Nos queda rezar

3 de Abril de 2016
Sólo nos queda rezar, pues la comprensión no alcanza. Rezar para que la brutalidad salga del corazón de los violentos. Rezar para que sanen las heridas de los cuerpos, pero sobre todo de las almas. Rezar para que el vuelo de quienes dejaron sus cuerpos entre el hierro y la metralla, sea alto. Rezar para que todo este dolor traiga su debida recompensa de luz y amor. Rezar para que los trenes rueden sin contratiempo, para que los aviones se eleven sin problemas. Rezar para que las civilizaciones y los credos por fin se abracen…

¡Gloria por siempre!

3 de Abril de 2016
Las he visto trabajar en Calcuta, Adis Abeba y Madrid, siempre silenciosas, discretas, sin más ruido que el de su propio e incansable trajín... Las he visto entregarse de por vida en lugares donde yo no aguantaba un cuarto de hora. Ellas me mostraron que las más determinantes enseñanzas no cargan con una sola palabra; los más elocuentes testimonios no se desgastan con discursos. Ahora riegan con su sangre desiertos lejanos y la Gloria no tiene puertas suficientemente grandes para darles la bienvenida.

¿Ángela o demonio?

18 de Marzo de 2016
Seguramente ninguna de las dos cosas, seguramente un interrogante en el camino para la reflexión impostergable. Quizás debamos pensarlo dos veces antes de lanzarle a la canciller Merkel nuestro siguiente dardo más o menos lacerante. La crisis de los refugiados le ha generado un importante descenso en la estimación del voto favorable, pero ella parece más pendiente de otros números, está más interrogada por el aumento de las cifras de quienes huyen del horror y plantan sus tiendas “quechua” en mitad del barro y la nada.
La crisis de los refugiados no se lleve por delante el sueño de la Europa unida y solidaria. El corazón del viejo continente llevaba décadas sin ser así interrogado. Toca apretujarse junto a la llama fraterna. El invierno es tiempo de encender fuegos y abrir puertas, no de sembrar alambradas, sin embargo el cielo de Alemania se nubla a menudo estos días. Es el humo negro de nuestro individualismo que sale de los establecimientos para refugiados ardiendo; es la oscura niebla de la incomprensión, del desconocimiento de que toda civilización que se precie no echa candados, no se acoraza. Al fin y al cabo, el dilema del común hogar europeo más o menos abierto, no se dirime sólo en el Bruselas de allá lejos, también en nuestro propio y personal gobierno, más íntimo, más de adentro.

Estamos volviendo...

27 de Febrero de 2016
Nuestra limitada conciencia no daba para más. Aún estábamos a merced del péndulo y su ley para inconscientes. Él nos sacó del debido centro, nos empujó a los cándidos brazos de la revancha. Simplemente no lo supimos hacer de otra manera. Habían gobernado siempre los ricos, los poderosos. Fue hace ochenta años cuando llegamos al poder, cuando empezó a salir el humo de las sacristías, cuando nos tomamos demasiada justicia por nuestra mano. Fue hoy, 16 de Febrero, justo hace ochenta años cuando los desheredados alcanzaron las alfombras, cuando salimos ufanos a las calles blandiendo las banderas, unas negras, otras rojas, del victorioso Frente Popular. Aún no podíamos ir mucho más allá de lo que dictaba una infantil emocionalidad cargada ideales, lastrada de rencor. La historia es una ciencia sagrada sobre la que nos habremos también de volcar. Conviene hacerlo al cumplirse los ocho decenios. Difícilmente podemos construir un mundo nuevo, si no aprendemos de nuestros errores. Apenas duró cuatro meses la utopía, apenas alcanzó el verano aquella primavera del 36.

Defender la esperanza

14 de Febrero de 2016
No es sólo lo que individualmente queremos, es lo que colectivamente estamos en condiciones de alcanzar. No sólo es nuestro anhelo, es el que está dispuesto a sostener el conjunto de la población. No es nuestra arcadia, es la que puede soñar y contornear un pueblo al caer la noche, al expirar un ciclo. Cuando los "amigos del rifle" aceleran su paso; cuando el racismo, la xenofobia y el más barato populismo se colocan a las puertas del poder de la nación más poderosa de la tierra, deberá surgir cuánto menos alguna reflexión.

¿Bombardear al ISIS?

1 de Diciembre de 2015

¿Cómo haremos para sellar las puertas donde se halla el mal? ¿Cómo haremos para frenar el brazo que empuja al homosexual desde lo alto de un edificio, para lograr que las niñas de Mosul puedan ponerse delante de una pizarra? ¿Cómo haremos para que nadie rebane ningún cuello por guardar en su bolsillo un pasaporte europeo? ¿Cómo haremos para que nadie sea acribillado por ir a un estadio de fútbol, por cenar con los amigos en una terraza o asistir a un concierto de música un viernes a la noche? ¿Cómo haremos para impedir que el Estado islámico siga creciendo, para que nadie deje el mundo al grito de “!Allāh akbar¡”, llevándose la terrible deuda de otras vidas segadas…?

¿Cómo haremos para detener el progreso de esa ideología que rinde culto a la muerte, que se cree brazo divino cuando decapita a extranjeros que profesan otro credo? ¿Cómo haremos para quitar de las manos esas piedras que lapidan a mujeres supuestamente adúlteras? ¿Cómo haremos para que ninguna niña de 13 años sea arrancada de su hogar, violada, esclavizada o prostituida para satisfacer al soldado de Alá?

Pray for Paris, pray for the world, pray also for the terrorists…

18 de Noviembre de 2015
Al igual que las guerras, el terrorismo tenía también su enseñanza escondida en medio del estruendo. El dolor cosecha ya su debida recompensa en forma de conciencias despertadas o aumentadas. Los más elevados anhelos se desatan por doquier. Nunca han llegado a mi teléfono, a mi ordenador tantas invitaciones a convergencias de oración y meditación colectivas. Los atentados, la ola de violencia promovida por los fundamentalistas, el momento convulso en el que colectivamente nos hallamos, nos sitúan, a pesar de su dolor inherente, cerca de un punto trascendente, seguramente iniciático. La puerta de esa iniciación colectiva, global, planetaria será una vez más el perdón y la compasión.

Seguir odiando o acabar perdonando. El humano no tiene otra opción. Hasta ahora nunca hemos estado en mejores condiciones como para abrazar la opción del futuro y de la esperanza. Vivimos una hora difícil, pero única en la que por fin podemos hacer virar nuestra historia. La reacción tan serena, aunada y civilizada a los atentados de París por parte de su misma población, nos demuestra que ello es por primera vez posible.

¿Quién les preparó las maletas?

10 de Noviembre de 2015
Toda fractura humana nos duele. Trabajamos por acercar, por unir, por ensamblar. No nos alegrarnos cuando se levantan nuevas barreras. Una separación no es nunca un buen titular. No nos congratulamos de lo que ha decidido por mayoría el Parlament, pero habrá que dar con los verdaderos responsables de esta situación. Se ha iniciado el proceso de desanexión de Catalunya de España y no se nos pasa desapercibido que los cimientos de esas nuevas fronteras los ha puesto la intransigencia centralista. El poder central sólo ha manejado el monosílabo del "no". Ello sólo ha alimentado la frustración en amplios sectores de la población catalana. Deciden marcharse, pues ni siquiera se les ha alargado una silla para sentarse a debatir. Dos no pueden acordar si uno no quiere.

Compartir privilegio

21 de Octubre de 2015
Cuando era mozo viajé en dos ocasiones haciendo auto-stop hasta el paraíso suizo. Después de atravesar la ancha Francia, de sufrir las inclemencias del ruido y el humo al borde de carreteras y autopistas, después de echar el saco de dormir una y otra vez no lejos de la cuneta, era un goce llegar a aquella geografía de cuento. Guardo muy buen recuerdo de ambas aventuras, la primera para visitar a unas amigas que vendimiaban, la segunda para un encuentro internacional de Yoga en la pequeña localidad alpina de Signal. Nunca había conocido nada igual. No sospechaba que, a pie de soberbia montaña, naturaleza y civilización unidas escondieran tanta maravilla. Aquellos entrañables pueblos de altura, limpios y bellos con cuidados jardines por todas partes, aquellas grandes balconadas desbordadas de flores, se quedaron grabados para siempre en mi joven retina.

Confesión de amores

17 de Septiembre de 2015
Sólo me quedaba un cartucho, sólo un argumento para contribuir a que bajen las espadas. Sólo me resta el último recurso de hablar en primera persona, en la esperanza de que la exposición de algo de la vivencia personal, pueda ayudar a mermar alguno de los fuegos que en los dos extremos se velan. Hablar en primera persona sólo está permitido en casos excepcionales. Dicen las Grandes Almas que sólo se justifica referirnos a nosotros mismos, cuando nuestro propio testimonio puede ser ilustrativo y proporcionar claves de comprensión al otro.

He de hacer un esfuerzo previo por explicarme a mí mismo, lo que en realidad he vivido de una forma natural. Quiero dar conocer mi vivencia a mis amigos, con quienes disiento en lo que considero su aspiración de perpetuar uniones forzadas a un alto precio. La verdadera unidad a la que creo debemos aspirar, en ningún caso puede venir de dictados o presiones externas, sino de anhelos más personales. Comparto aquí mi anhelo, cómo he llegado a reconciliar los aparentes opuestos. Es probable que procesos de esta índole aguarden a otros.

África

27 de Julio de 2015
Los navíos atestados de dolor humano encallaron para siempre. Ahora el hijo de los hijos de aquellos sobrevivientes vuelve sin cadenas. No está amarrado a ningún banco. Es el hombre más poderoso del mundo. África no está condenada. El karma de violencia, enfermedad y hambre que está saldando no lo es para siempre. Obama atestigua que no hay determinismo, que encallarán también todas las fatalidades presentes. Hay esperanza para el continente hermano y nosotros alentamos con todo nuestro alma esa esperanza. El hambre, el sida, el azote de la explotación y violencia serán historia, como historia es ya la negra crónica de nuestros hermanos arrancados de la selva y vendidos como esclavos al otro lado de las aguas. Nadie diga que la historia no avanza. Ahora que aquellas cadenas son herrumbre, nadie afirme que la humanidad no progresa. Bastará observar la imagen. ¿Hasta dónde no alcanza el calor de ese abrazo?
* Imagen: El presidente Obama abraza a su hermanastra Auma, junto al presidente Uhuru Kenyatta, en el aeropuerto de Nairobi este viernes. / AP | VÍDEO: ATLAS. Fuente "El País"

Catalunya y sus lecciones

26 de Julio de 2015
No podía ser de otra forma: duelen los corazones que se alejan. Para volver a acercarlos será preciso explorar dónde y cómo comenzaron a alejarse. Todo trabajador de la unidad sufrirá con cualquier fractura, con cualquier distanciamiento humano. Todo servidor de la fraternidad querrá tender puentes, superar abismos, acercar a las gentes y sus proyectos, sus culturas y sus sueños.

Trabajamos por unir, no por separar; por sumar, no por restar. Lo hemos dicho hasta la saciedad. No deseamos que Catalunya marche, que se declare independiente, pero hemos de respetar escrupulosamente el derecho del pueblo catalán a decidir sobre su futuro. Quien más ahoga, quien más constriñe, quien más veta es, sin lugar a dudas, quien más separa. La unidad de los pueblos sólo se podrá construir sobre un incuestionable libre albedrío. La merma de libertades, la imposición de esa unidad, sólo trae consigo la desafección y la separación, tal como estamos observando estos días.

Más allá de la etiqueta

19 de Junio de 2015
Hoy buscaré tu verdadero nombre, no el que te colgaron en la noche oscura; no el apodo de fuego, sino de brasas junto al silencio. No eres doctrina muerta, eres mediodía, esperanza viva. No eres nombre de batalla, no sumes un nuevo "ista". Tú eres más que vasquista, feminista, comunista o malabarista… Más elocuente que unas sigla es tu sonrisa callada, tu mirada tierna. No me interesa tanto si eres socialista o de “Podemos” si constitucionalista o nacionalista, monárquico o republicano…, sino si sales a la ventana cuando la luna posa entera, si saludas a los árboles cuando penetras sus bosques, si te enamora la vida cuando hollas su hojarasca.

"Palabras de amor, sencillas y tiernas…"

22 de Mayo de 2015
El más terrible bandido también guardaba su corazón. Apenas en vida lo mostró, pero él escondía igualmente su átomo de humanidad. Tras las llamadas a la sangrienta “yihad” también había un poeta, un enamorado de carne, hueso y entrañas. "Quiero que sepas que llenas mi corazón de amor y hermosos recuerdos … Cada vez que pienso en ti, se me llenan los ojos de lágrimas por tenerte lejos". Él también mojó el folio con algún suspiro fugado. Él también escribía sus cartas de amor más o menos enteras, más o menos desesperadas. A la "manzana de mis ojos, la cosa más preciosa de este mundo", la "que llena de amor mi corazón…" Confesaba a la amada desde su remoto cautiverio el ser que creímos encarnaba todo el mal del mundo.