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Tierra sagrada

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Ser ofrenda

26 de Octubre de 2016
Ningún pasillo me conduce a "caja" después de haber llenado mi cesta de setas, nueces y castañas. No veo la etiqueta en ninguno de los frutos de otoño que las ramas me ofrendan a la vera de casa. Por más que busco, nada en la naturaleza encuentro con código de barras. La Divinidad no puso ninguna aduana a la salida de ningún valle. Todos los peajes son invención, argucia humana. El universo entero es un acto supremo de infinito amor; toda la creación es donación, servicio sin medida. ¿Cómo poder ser nosotros igualmente donación, cómo universo generoso, cómo entrega sin fin? Como es en grande sea en pequeño, ¿cómo vivir dándonos sin medida, ni proporción?, ¿cómo no renunciar a estos ideales en un mundo de acumulación desigual y sin medida, de mutuos codazos y férrea competición?

Urbasa blanca

27 de Febrero de 2016
"Hoy he visto a Dios, bueno, yo creo que era Él.
Estaba solo/a, allí arriba, tumbado al sol, vestido de hayedo blanco.
No acerté a orar sin labios.
Aún no sé cómo osé, cómo Le impotuné,
no supe cómo callar el ruido de mis pisadas,
no logré silenciar mi encendido canto de alabanza.
Ni méritos en el corazón, ni pasaporte en el bolsillo,
sin embargo nadie me detuvo en el vestíbulo de los Cielos..."

Titiriteros

14 de Febrero de 2016
Por supuesto los titiriteros fuera, en la calle, como no podía se de otra forma, pero con la misma fuerza que pedimos que no se vuelva a detener a artistas en el ejercicio de su profesión, pedimos que los titiriteros respeten el espacio más sagrado, más impoluto, que es el de la inocencia de los niños. La violencia omnipresente, el mal gusto, la música estridente, el ataque visceral..., debieran mantenerse siempre fuera de la órbita de los criaturas.

Su recuerdo, armadura

30 de Noviembre de 2015
Era un terreno de nada y de nadie. Ignorante de él, debió pensar que nada, ni nadie le veía. Dios sabe que sólo fue una noche entre cientos de noches, pero esa noche cayó, perdió lo ganado. Estaba sólo en mitad del bosque inmenso. Como de costumbre había acabado tarde sus tareas. Debía haber dado a "apagar equipo" y sin embargo a saber quién dentro de él le dijo que se merecía una recompensa, un regalo de última hora. No se sabe qué voz inmunda, falsa, impostada, le invitaba adentrarse donde no debía. La sangre le empezó a hervir y la mano a temblar. La soledad linda a un lado con la gloria y al otro con el averno. Para cuando se dio cuenta ya estaba dentro, y ya de allí era difícil salir.

Sí, buscar la belleza superior sí, pero sin necesidad de visitar a esas señoras que aparecen en la pantalla como Dios las trajo al mundo y que se acoplan sin amor, como si batallaran. Durante casi una hora permaneció el alma callada, ajena amordazada, mientras que el alter ego se hundía en el lodazal. Cerraba, pero una fuerza incontrolable le obligaba a volver a entrar. Permaneció todo ese tiempo exiliado de sí, con la comunicación cortada con su Ser, atendiendo sólo a la dictadura del deseo, regodeándose en las escenas. Temblaba el ratón y él no era nadie, sólo un pelele al albur del ímpetu de un deseo ardiente.

La chabola

22 de Septiembre de 2015
Decían por ahí que lo pequeño también era hermoso. A veces hay que dimensionar los sueños; conformarse con lo sencillo, una casita rodeada de verde, unos manzanos, un peral, un castaño... Tenemos también dos perros entrañables, que por lo visto molían a palos por la zona y que no se despegan de casa. No en vano, algunas mañanas humea un arroz caliente, con algún trozo de lomo y pan viejo, junto a la puerta.

En realidad es una “chabola”, así la denominan los vecinos. Sólo son dos habitaciones cocina y baño, pero estamos rodeados de tierra por todas partes. El ruido del mundo apenas se escucha y el monitor destella ya junto a la ventana. Una vida rebosante de clorofila llama a los cristales. De un profundo pozo obtenemos el agua. Estamos en territorio libre de cemento y eucaliptus. Somos exigentes sobre todo con la paz, el silencio y el contacto con la Madre Tierra. A partir de ahí no pedimos mucho más.

Otoño

16 de Septiembre de 2015
Ruedan ya descaradas las castañas por los senderos, pero el recuerdo se agarra a los días ardientes, a las manos estrechadas, al aro de hermanos. La memoria se ancla en las auroras y sus cantos, en las estrellas que se fueron y osamos bautizar con el dedo... Todo fue tan rápido. Apenas unas cumbres, unas brazadas en los lagos y ya están de nuevo aquí esas bolas cargadas de pinchos, invitándonos a olvidar las astros y a encender un fuego.

Vamos ahuyentando otoños, descolgando sus manzanas, desnudándole sus musgos. Vamos cubriendo su hojarasca de arena cálida y brillante. Alguien salga a la encrucijada de los tiempos, alguien detenga los fríos vientos, que aún estamos bailando danzas de paz en medio de un eterno florido.¿Quién osará inaugurar el otoño? Alguien lo encierre, a dieta de nueces y membrillos, en su más húmedo armario.

Urbasa 2015. ¡Gracias!

10 de Septiembre de 2015
El cansancio nubla aún el recuerdo. ¿Reencontraremos mañana el brillo de todos esos ojos? ¿Se abrirá un poco más el baúl de la torpe memoria? Tratamos de sacar de su fondo el rostro de cada una de las más de 160 personas que han pasado por el campamento a lo largo de sus 21 días y noches. Tratamos de detener el instante en que nos reencontramos con cada uno de esos compañeros/as de fogata, de excursión, de círculo…, sobre todo de Sendero. Tratamos de añadirles su sonrisa, su cara de esplendor, su faz de alma… Sí, debieron sacar el alma a pasear, sino cómo se entiende esos cantos que no callaban, esa danza que no se detenía, esos pasos que bordearon tantos riscos. Sino cómo se entiende esa suerte de abrazos que no soltaban, esa profunda hermandad, esa sólida comunión. Si no cómo caía la noche y roncábamos juntos bajo la misma tela en el puro corazón del bosque. Si no cómo se contempla tanta mejilla mojada cada vez que se encendía el motor de un coche rumbo al origen… Quizás algo de la tierra pura, de la tierra, elevada, del Reino de paz en torno a ese círculo de piedras del que aún no logramos separarnos.

¿Cómo devolver todo lo entregado en medio del círculo, junto a los pucheros, en las actividades, en el quehacer diario? No sé si estuvimos a la altura de todo lo recibido. No sabemos cómo podremos devolver ese alarde simpatía, de cordialidad, esa actitud de colaboración constante por parte de los facilitadores y participantes. Nos sentimos en deuda con cada uno de sus gestos, de sus brillos y perennes sonrisas. El Cielo se apiade de nuestro inmenso débito. Caminamos ahora los mismos altos prados y bosques, pero a nuestros pasos no les lastra la nostalgia. Ya oímos el eco de los cantos venideros, el susurro de los círculos cada vez más anchos del mañana que ya está llegando...

"Campamento de conciencia y crecimiento"
Camping de Artaza ( Navarra). 1-22 de Agosto
www.pirinea.org

Germinados o el milagro del brote entre los pucheros.

27 de Enero de 2015
No son brotes, son enteros jardines que con reverencia conducimos a la boca; son tiernos milagros que nos comemos a manos llenas, que con respeto masticamos. Es pura vida recién despertada, magia que explota en nuestros cristales, alimento cargado de frescor y nutrientes. Llevamos un mes con los germinados y ya no imaginamos la cocina sin esos botes de cristal que cada día llenan nuestra mirada de pasmo, nuestro espíritu de agradecimiento y nuestro cuerpo de salud. No rechazamos el fuego que suave y amoroso transforma el grano más duro. No cargaremos contra la llama que hace más llevaderos estos inviernos, pero nuestra boca urge también de ese frescor del pequeño y tierno tallo. Nos hemos acostumbrado a mascar y englutir esos destellos de clorofila, esas semillas reblandecidas, esas ensaladas tan colmadas de color y de salud.

Soberbio, sagrado templo de altura

16 de Septiembre de 2014
Penetrar en el alto valle pirenaico es adentrarse en el más sagrado templo. Algo mágico acontece a la vera de los grandes montañas, cuando sientes la necesidad de quitarte hasta las botas y hollar descalzo tan privilegiado y remoto escenario. Te sorprenderás sacando la libreta y escribiendo tremendos desvaríos: "Vengo de hablar con Dios, allí arriba en las alturas, de intimar con su Presencia allí donde Su esplendor hace cumbre. Estuvimos solos hablando de tú a tú, como desde tiempo no lo hacíamos. Sólo mediaba a veces, suave, muy oportuno, el Señor de los vientos…" El Cielo me perdone, pero todo era tan sublime que, cándido y orgulloso, por un instante iluso me llegué a creer en Su Cercanía.

A la vuelta de Almería, XVII Encuentro de Ecoaldeas

10 de Septiembre de 2014
No fuimos al desierto en búsqueda de la visión y sin embargo algo nos susurraron aquellos eriales y sus voces poderosas y su gente valiente. “Dejad que el fuego del sol os abrase, que el sudor os purifique…” decía una de esas voces poderosas. Cierta claridad vino a aquellas almas probadas en medio de la árida nada. Se precipitaron por dentro importantes claves, al tiempo que los sueños cobraban nueva dirección y forma. Vamos hacia el norte con el eco de esas voces sabias, maduras; vamos de vuelta a casa colmados de Sur, con la resonancia de esos testimonios cargados de experiencia y buen hacer.

No sé cómo haremos para poder formar, más pronto que tarde, parte de esa constelación de comunidades y ecoaldeas, de esa alianza de gentes de poderosa voluntad que se cansaron de clamar por el otro mundo posible y que decidieron simplemente construirlo, siquiera a pequeña escala, siquiera en mitad del desierto y sus secarrales y su pedregosa nada. La palabra se rinde una vez más cuando pretende en vano dar cuenta de los intensos momentos de comunión, sobre todo en lo que constituyó la ceremonia final del evento. La magia de la unión no tiene verbo que la relate. La danza exhibía una alegría incontenida por trabajo realizado y los momentos vividos.

Piedra y memoria

24 de Junio de 2014
No es musgo, es húmedo, salvaje, preciado envoltorio. No son ruinas, son legado. Recoger la herramienta, tomar relevo, continuar la Obra. Sumar sudor al sudor. ¿Será entre las piedras antiguas de O Couso que tomamos más precisa noción del Divino Plan, de la Sagrada Trama? Esos muros gigantes parecían preparados para los vientos venideros, para las tormentas que los compañeros ni siquiera imaginaron. No construyeron para ellos, levantaron para el futuro. Herramienta en mano debieron intuir nuestros pasos, apreciar nuestro anhelo.

Redes de nylon

11 de Junio de 2014
La pequeña población en el extremo del mundo bullía de peregrinos. Son los valientes que aún tienen fuerza y coraje para, una vez conquistada la ciudad del apóstol, llegarse hasta esas alejadas rocas junto al Faro y allí quemar las botas y la ropa y allí volver a nacer con nueva fuerza, conciencia y fe. En su puerto ya entrada la tarde, hilaba conversación con un hombre que me instruía sobre la vida pesquera antiguamente, allí en Fisterra. Me hablaba del luto omnipresente, de los percances marinos que ataviaban de oscuro a las mujeres ya desde muy jóvenes. El mar imponía sus pagos en forma de arrebato de seres queridos, amén de una existencia dura de gran esfuerzo y trabajo. Me evocaba a las mujeres que descalzas tenían que andar con cestas de más de 20 kilos de molusco y pescado sobre sus cabezas. Iban por los pueblos intercambiando frutos del mar por frutos de la tierra. Apenas había entonces uso de moneda.

Ceremonia de Hermandad y Luz en Aralar (Navarra). 1º de Mayo 2014

7 de Mayo de 2014
De tantas ganas que teníamos de musgo y de bosque a poco acampamos bajo la lluvia incesante... ¿Cuántos años ya sin cerrar el sagrado aro a la vera de las hermanas hayas…? Será que hemos de consumir toda la rebeldía hasta que en el primero de Mayo vuelva a brillar el sol sobre la montaña. ¿Qué es lo que nos sigue atando a ese frío frontón que tan gentilmente nos ceden en la verde ladera?

A veces nos llueven para que brotemos belleza en medio de los más inhóspitos recintos, a veces nos jarrean para prenderla en mitad de la gélida nada… Por eso las mujeres se colocaban rosas en su pelo y los niños acercaban margaritas al altar…; por eso cantamos con todo el pulmón y oramos con todo el corazón. Tantos años refugiándonos bajo cobertizos, carpas y toldos, que ya no recordamos cuando el sol templaba nuestro círculo sagrado junto al dolmen. No olvidamos el brillo del Astro, sólo opositamos a su eterno abrazo, algún Mayo allá en las alturas.

Leña seca

19 de Marzo de 2014
Recojo ramas caídas en el corazón del bosque antes de que se acerquen las copiosas lluvias anunciadas. Lo de apretar un botón y empezar a sentir calor es sólo cosa de nuestros días. Llevamos una vida tan sedentaria que después nos quejamos de los achaques. Ayer teníamos que ir a los bosques, sumergirnos en sus mágicos corredores y acarrear el hatillo de leña para calentar el hogar, para cocinar nuestra cena. Lo acabamos de ver en la India. Al atardecer los caminos se inundaban de mujeres, cada una con su "sari" más colorido y bello, su movimiento más elegante, digno y grácil; cada una con su pesado hatillo de leña en la cabeza. Allí, cena caliente es igual a largo sendero en pos de ramas caídas. Ahora a miles de kilómetros de distancia, trato de tomar ejemplo. Recojo leña y agradezco a cada árbol el regalo que me proporciona para calentar mi hogar. Agradezco también la generosidad de la Madre que me ofrenda astillas de todos las formas y tamaños para poder encender mi fuego.

De la India cargados de silencios

2 de Marzo de 2014

Apuntes de viaje

Venimos cargados de abultados silencios. Ni en el lujoso aeropuerto de Bombay los interceptaron. En los innumerables controles que hubimos de atravesar no nos preguntaron por ellos. Dejamos botellas de agua, tijeras, comida…, pero los silencios burlaron sin problema alguno todos los controles. Ahora aquí, cuando toca desempaquetarlos, cuando llega el momento de abrirlos, no nos atrevemos a soltar sus lazos. Las letras no acuden. El reporte se retrasa a la vuelta de la India. Amenazan crónicas críticas, apuntes severos y por eso uno se demora en ponerse a la pantalla y deshacer el lazo. Ya de vuelta para casa, nos asalta el mismo sabor agridulce de otras veces en las que hemos viajado a la India o Nepal. Nos queda por descubrir la India de postal de colores, de Taj Mahal y amables shadus ante las cámaras. ¿Será que siempre erramos en el punto de aterrizaje? ¿Será fijación en esa India de pobreza? El caso es que no nos la quitamos de encima, que no nos podemos sacudir tan fácilmente el dolor, a veces teñido de cierta rebeldía, por todo lo contemplado.

Cantábrico desbocado

5 de Febrero de 2014
Vuelve lo que enviamos. Las olas en realidad siempre han sido meras mensajeras. ¿Dónde nace esa furia que rompe nuestros puentes y amenaza nuestros hogares? ¿Será en el Cantábrico de nuestros errores, en el Atlántico de nuestros abusos, en el mar demasiado ancho de nuestros atropellos? ¿Dónde se urde toda esa fuerza tan descontrolada? ¿Qué huracán de ambiciones envió al asalto, uno tras otro, a todos esos mares?

Mujeres valientes, no brujas

15 de Octubre de 2013
Sin memoria no somos nada. Si nos roban la memoria, nos quitan todo, nos privan de nuestro anclaje, se quedan con nuestro futuro. Paseo los inmensos hayedos desde Etxalar hacia Zugarramurdi intentando atrapar algún fugaz susurro de esa memoria desilachada. Nuestra memoria se esconde bajo las hojas del otoño, en el canto de los ríos, en el viento de nuestros valles... Se refugia silente en la llama del hogar, en la semilla del granero, en el corazón de la montaña… Nuestra memoria rueda también en el asfalto de la plaza. La encontraremos en los labios que balbucean nuestra lengua antigua, en los mayores que protegen en su corazón el legado.

A la vuelta de Can Cases

6 de Septiembre de 2013

Encuentro Ibérico de Ecoaldeas (Barcelona. 29 de Agosto-2 de Septiembre)

El otoño nos atrapará sin haber digerido todas las enseñanzas de este intenso verano. El hayedo de los mil y un ocres y amarillos nos volverá a sorprender sin haber podido aún procesar tanto aprendizaje. En realidad cada una de las personas del Encuentro Ibérico de Ecoaldeas era un aprendizaje, un testimonio de creatividad, de voluntad, de compromiso y honestidad. Cuando se juntan más de 300 participantes con todos sus testimonios, sus sueños, sus mimbres, sus barros a cuestas…, puede ocurrir lo más imprevisible, lo más grande. Pero es que además aconteció en una masía situada en una colina frente a Montserrat, a la vera de una sagrada montaña que funge como centro espiritual planetario, pero es que además los organizadores/as de Amalurra se dieron por entero y el discurrir fue armónico, plenamente fraterno.

“Más allá del sol… / ”Crónicas de Pirinea 2013

27 de Agosto de 2013

Galería de imágenes de Pirinea en www.pirinea.org

Nadie osaba romper el aro. Seguíamos meciéndonos en un instante sin tiempo, en un sagrado candor fraterno, casi olvidado que inconscientemente explorábamos y anhelábamos recuperar. Sí, revivir el momento en que fuimos como hermanos. "Más allá del sol, más allá del sol, yo tengo un hogar, hogar bello hogar…" cantábamos una y otra vez sin cansarnos... Más nos estrechábamos en el círculo más cercanos nos sentíamos de ese añorado Hogar. Ocurrió así en repetidas veces de forma espontánea a lo largo del campamento. “Algo” nos mantenía enlazados por los brazos cuando los cantos se extinguían y nos invadía tan cálido silencio. Nos balanceábamos de un lado a otro y nadie osaba romper esa magia de los cuerpos y las almas enlazadas.

La Gran Playa

21 de Julio de 2013
Todavía un chapuzón en una cala desierta y salvaje de nuestro litoral antes del campamento (www.pirinea.org). Siempre el gozo de compartir la nueva vida, las nuevas olas que nos alcanzan... Me apresuro al monitor antes de olvidar la magia de esos baños purificadores al amanecer. ¡Feliz verano pleno de aprendizaje y realizaciones afuera y adentro! ¡Feliz y nutritivo chapuzón para todos/as vosotros/as con todo sentimiento!