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A modo de conclusión

19 de Mayo de 2016
Al alejarse la experiencia es momento también de esbozar nuestro más ferviente deseo: que toda esta gente tan castigada encuentre futuro más allá del espacio precario y limitado que marca la tienda “Quechua”. Devueltos a la cotidianidad, la isla se aleja y antes de que comience a desaparecer en el horizonte, será preciso extraerle reflexión y enseñanza a la estancia. En medio de este escenario privilegiado hemos visto gobernar a sus anchas a una ley de evolución.

Es precisamente el desarrollo de la conciencia colectiva, la que de alguna forma indica el nivel de evolución en que nos hallamos. Tras la experiencia en la isla de Chíos de diez días como voluntarios, creo humildemente, y consiente de lo polémico de la opinión, que los refugiados son también, en alguna medida, cocreadores de la situación que padecen, son corresponsables. Siempre, siempre “¡Welcomes refugiees!”. Nunca podemos poner en duda nuestro humano deber de acogida, pero al mismo tiempo el refugiado debiera dejar de ser únicamente un sujeto pasivo, receptor de ayuda. Es en la escasez, en la limitación cuando la ley de la evolución se puede observar con claridad. En el entorno de la precariedad, el humano en alguna medida evolucionado, no pensará exclusivamente en él. Tomará conciencia de la necesidad grupal.

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Cartas desde Chíos (y 6). Reflexiones a bordo

19 de Mayo de 2016
Sábado al mediodía, momento de la partida. Un gran estruendo se impone en toda la ciudad. En la bocanada del puerto aparece majestuoso, imponente el Helenic Seeways. El resto de la embarcaciones se achantan a su paso orgulloso. Es el vínculo de la isla con el mundo externo. Tan pronto alcanza el malecón abre su gigantesca panza y traga cuanto lo merodea, pasajeros con grandes maletas, motos, coches, furgonetas, pero también grandes camiones en toda regla que correrán raudos por las carreteras.

Nosotros también vamos con todos ellos. Se acaba nuestra estancia de una larga semana en la isla. Volvemos para casa. Los barcos navegan despacio y nos permiten recapitular lo vivido al ritmo de las olas. Barco, avión y autobús prolongarán el retorno de forma que nos vayamos poco a poco adaptando a la cotidianidad. Sobre todo necesitamos tiempo de agradecer. Volvemos con salud, con paz y habiendo intentando contribuir un poquito a aligerar el dolor de todas estas gentes castigadas por la historia. Volvemos un poco más sabedores de la condición humana, un poco más conscientes del sufrimiento del mundo y de la necesidad de aliviarlo. Volvemos con muchos rostros en nuestro interior. Sobre todo con las imágenes de los voluntarios que prodigaron su alegría, su generosidad en medio de todas esas situaciones difíciles. Los voluntarios de la ONG de Zarautz SMH (Salvamento marítimo humanitario), permanentemente colgados del teléfono y dispuestos siempre a salir al primer aviso. Los compañeros y compañeras de “Drop in the ocean” y el compromiso de sus desayunos diarios para todos los refugiados de buena mañana. Cómo no nombrar el equipo de Toula y sus gente fantástica de CERST (Chíos Eastern Shore Response Team). Cómo olvidar ese derroche de alegría y amor en los círculos infantiles…. Por supuesto mencionar también la más que popular “Bask kitchen” de “Zaporeak” en la que hemos tenido el gusto y honor de trabajar a las mañanas. Labor dura, constante, eficaz y comprometida el de esta ONG donostiarra, de cuyos locales salen diariamente más de 1.300 raciones para saciar el hambre de todas esas gentes refugiadas.

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"Red nose"

19 de Mayo de 2016
Después de la actuación era un motivo para encontrarnos con cada uno de los niños. Era una forma de bendecirles, de conjurar el espíritu de la desdicha, de invocar que nunca jamás las bombas pendieran sobre sus cielos, las guerras amenazaran su futuro."¡You are a great clown…!", les coloreábamos de rojo la punta de la nariz y marchaban felices, tocados con el halo de una silenciosa alegría. Era la ocasión de sintonizar con su Real Inocencia, con su Sagrada Presencia sin origen, ni estigma; sin bandera, ni geografía. Era el momento de depositar a la orilla de su amenazado futuro, los más elevados sueños. Era el instante sagrado para contribuir a liberarles del ayer y abrirles la puerta de un mañana diferente.
"Red nose" sólo era la excusa. Era la forma de encontrarnos de alma a alma, tras el jaleo, los tropezones, las caídas… Era decirles que se merecen un futuro digno, libre de amenazas y huidas. Era el instante para compartirles que habría un hogar de paz para ellos en algún lugar del mundo, para contagiarles la esperanza de que alguna frontera se abriría y ellos pasarían y tendrían su cuarto, su mesa, su pizarra..., su mañana cargado también de oportunidades. Han sido sin duda los instantes más felices, me atrevería a decir sagrados de todo el viaje. En realidad hubiéramos estado todo el tiempo saludando a esos niños tan agradecidos, pintando sus narices rojas, coloreando y alumbrando su futuro.

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Érase la bola del mundo...

19 de Mayo de 2016
A punto estuvo de explotar por el peso sumado de los que apenas tienen peso. Agujereada, machacada, decenas de veces parcheada, sucia…, pero feliz. La bola del mundo ha rodado por su mundo y reposa ya agotada, pero contenta en el garaje de casa. Acostumbrada a no salir de Estella y su Paseo de los Llanos (http://www.foroespiritual.org/), esta vez ha cogido aviones, barcos, trenes y taxis. Se ha llegado inflada, orgullosa hasta quienes más han sufrido.

Los niños que han escapado de la guerra le han puesto sus mejores deseos de paz, le han colmado de corazones de todos los colores. Ha sido en los campamentos de refugiados de El Pireo, cerca de Athenas y de Vial, Depeté y Souda en la isla de Chíos. Los niños que huyen del horror le han colmado de deseos de amor. Los pequeños de ahora, no hagan la guerra mañana, no la emprendan por ningún motivo o excusa nunca jamás. Recuerden que la tierra es una, grande y sin fronteras, como aquella de goma que unos locos payasos inflaron ante su ojos sorprendidos. Recuerden siempre que la tierra era una enorme superficie compartida en la que colocar nuestros más elevados deseos, nuestros más coloridos “post-its”.

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Cartas desde Chíos (5) Grecia profunda

19 de Mayo de 2016
Ayer finalmente por la tarde nos cogimos el cochecito para recorrer la isla. Necesitábamos despejarnos y de paso disfrutar algo de este pequeño mundo rodeado de Egeo, antes de volver a coger el ferry. La absoluta paz estaba cercana, justo al otro lado de las colinas rocosas que presiden el escenario en el que nos desenvolvemos todos los días. Nos hemos dirigido hacia el sur, hacia los pueblos de Mezta, Olimpy y Pegry, a unos 30 kilómetros de la ciudad de Chíos. Allí impera otro ritmo, viven de espaldas a la civilización ajetreada. La vida late silenciosa, discreta, anclada en el pasado. Nada que ver con el tráfico y el ruido de la capital, Chíos.

Allí la historia pareciera detenida en la edad media, cuando debieron fortificar las casas para defenderse de los piratas y asaltadores. El tiempo pareciera parado en esa época de universos muy limitados, cuando la vida se circunscribía a la huerta, el pozo y el cerrado y oscuro hogar bien defendido de un sol tan a menudo inclemente. A pesar de la paz presente, el recuerdo de la guerra se hace patente en las innumerables torres, así como en los pueblos fortificados. La belleza que nos rodea, el amable paisaje de naranja, olivos y limoneros, no logra ocultar que la guerra ha sido hasta el presente la indeseable, la abominable compañera de nuestra historia.

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Cartas desde Chíos 2. A la búsqueda de la paz en medio del caos

19 de Mayo de 2016
Gracias también a esta roca frente al mar, frente al sol en el que paro cada mañana. Yo no sé que haríamos sin estos momentos que nos inundan de luz, paz y nueva energía. Ayer fue un día duro. Mucha agresividad al final del reparto de la comida, cuando algunos refugiados querían más ración y no teníamos qué darles, cuando repartíamos los globos a la tarde, cuando nos expulsaron de el campo de retención vestidos de payasos en el momento de iniciar las actuación...

Los momentos de tumulto y conflicto son los que ponen a prueba nuestra paz y serenidad. “¡Mikel, Mikel…! ¡Coge el volante y marcha…!”, le decía al compañero de Zaporeak cuando literalmente fuimos asaltados por una masa de refugiados que no se habían quedado saciados y querían más comida. Aquí junto mar calla el griterío, se difuminan los malos momentos, se detienen los empujones y tomamos conciencia de que mañana la vida podrá ser a un ritmo más cadente, más armonioso, sin estridencias, la vida podrá ser gobernada por la conciencia, la sabiduría y la solidaridad.

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Cartas desde Chíos (3) Ensayando paz en medio del tumulto.(2)

19 de Mayo de 2016
La repartición de la comida en esa fila es toda una prueba iniciática. Toca enfrentar las más diferentes situaciones. La gran diversidad humana se hace presente en estas largas y tumultuosas colas. Tienes que pasar de la cortesía y la amabilidad a una actitud firme y severa en función de quien se te acerque. Hay muchos refugiados que vienen a repetir mientras que todavía hay quienes no han tomado su primeras ración. Sin embargo esa severidad habrá que desnudarla de toda emocionalidad, sujetarla a férreo control interno. La firmeza no se podrá asociar con enfado, so pena de que se agrave la situación. Hay entre los repartidores quienes lo hacen muy bien, hay quienes son ganados en alguna medida por ese enfado. No es fácil mantener el equilibrio en medio de tanta tensión y griterío. Quien quiera alcanzar la paz interior inamovible que no se retire a una cueva, que no coja pasaje a ningún Himalaya, que se coloque a repartir comida ante todos esos estómagos hambrientos. Si no se altera es que ya ronda el puro Nirvana.

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Cartas desde Chíos 4. Desembarco de nuevos refugiados

19 de Mayo de 2016
Teóricamente hoy era nuestro día de fiesta. Teníamos una lista de pueblitos pintorescos para recorrer en la única jornada que nos íbamos a tomar libre. A la noche yo había dormido. Mis compañeros habían hecho guardia nocturna para prestar primera asistencia en caso de desembarco de refugiados en balsas. Mi cuerpo y mi catarro reclamaban descanso, además me parecía excesivo sumar otra tarea a la de pinche de cocina con Zaporeak y payaso en horas libres.

De buena mañana ya estaba preparado para nuestro día de ocio. Mis compañeros llegaron sobre las nueve, diciéndome que marchábamos a la reunión diaria de coordinación entre todos los voluntarios. Esta reunión se hace en un gran hangar donde se guarda y clasifica la ropa. Ahí se informa de las novedades y se realiza la repartición de tareas. En el trayecto ni Javi, ni Mariam, ni Noelia mentaban palabra. Estaban impactados, noqueados, intentado digerir, me imagino, todo lo vivido; intentando seguramente responder a imponentes interrogantes. ¿Por qué aún todo esto, por qué estos desembarcos, estas huidas del hogar, por qué esas bombas que les hicieron huir tan lejos…?

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Cartas desde Chíos (1) Desembarco en la isla

19 de Mayo de 2016
¿Qué nos da el mar que a su vera los corazones se abren y las crónicas ruedan solas? ¿Qué nos da el mar que en cualquiera de sus orillas se inaugura nuestro hogar y nos sentimos como en casa? El sol se pone ya detrás de las secas y rocosas montañas. Va callando la ajetreada jornada. A pie de playa, Turquía al fondo, no podemos sino dar las gracias al Cielo. Gracias porque tenemos casa y no debemos hacer cola para comer, porque tenemos salud y muchas ganas de sumar nuestro pequeño esfuerzo al de tantas ONGs aquí instaladas.

Gracias porque estamos de este lado del mostrador, porque nosotros éramos quienes desembarcábamos de repente en el campo, repartíamos la comida y podíamos decir "enjoy the food", porque no teníamos que esbozar, a veces con la cabeza ergida, a veces con la mirada cabizbaja, el "thank you" al uso... Cae el primero e intenso día en la isla y damos las gracias porque no tuvimos que huir de las bombas, porque no lo hemos perdido todo, porque no teníamos que formar religiosamente cola, hombres a un lado y mujeres y niños a otro, al llegar las furgonetas de " Zaporeak". Gracias porque hemos podido picar mucha cebolla, mucha berza hasta completar las 1.300 raciones que cada día reparte la estupenda ONG donostiarra en los campos de Souda y Depete, dentro de la misma ciudad de Chíos.

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Rendirnos a la Creación

22 de Abril de 2016
No sólo la bendita leche materna, no sólo ese néctar sin par con más de doscientos azúcares... No sólo el blanco licor de la suprema e inigualable ternura, en realidad ningún alimento natural se puede sustituir, ni emular y es bueno que reparemos en ello. Es así como vendrá la rendición, es así como nos alcanzará el agradecimiento desbordado.

Reconocer la palidez de nuestras imitaciones ya es un gran paso. Ya hemos jugado a dioses más de la hora. Toca alejarnos de la errada tecla del "copy-paste". No sólo la leche y los alimentos, en realidad nada que Dios y su infinita cohorte de devas y elementales haya creado, puede ser sustituido y a nosotros nos corresponde contribuir humildemente a ensalzar esa Creación, a cantarla, a protegerla, nunca a dañarla.

Hoy es portada en "El País" que la sabiduría de la Creación es infinita, mañana sea también primera plana que respetaremos por siempre esa Creación, que seremos con Ella, que la cuidaremos y glorificaremos por los siglos y los siglos.

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A la búsqueda de la nobleza oculta...

6 de Abril de 2016
El hogar confortable, libre de metralla y de amenazas, se va desdibujando en sus confundidas mentes. Acomodan a la espalda sus atillos, hacen de nuevo sus pequeñas maletas, rumbo a las costas de origen. A la postre, el viejo continente resultó no ser la tierra de la esperanza que ellos tanto soñaron. Cierto, mañana es un día triste en nuestra historia europea. El 4 de abril quedará marcado, no tanto para la vergüenza, pero sí, cuanto menos para nuestra necesaria reflexión. Con peligro de sus vidas alcanzaron nuestro suelo europeo y ahora les obligamos a tomar camino de retorno.

No tanto descargo de furia para con nuestros gobernantes, sino más interrogatorio en nuestro interior sobre lo que hemos hecho de forma real y eficaz por la causa de los refugiados. No es la hora del fácil improperio para con los de arriba, sino de arremangarse la camisa y hacer efectivo un socorro pendiente. Hemos sido alambrada y no brazos abiertos, pero no sólo ellos, los gobiernos, los perennes "malvados" de todas nuestras películas, sino cada uno de nosotros. A estas alturas ha de comenzar a ceder el juego de echar tantos y tantos balones fuera. Aquella historia de los gobiernos que concentran la entera responsabilidad, no se termina de ajustar a nuestro presente de mayor democracia fuera y de más conciencia dentro.

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Nos queda rezar

3 de Abril de 2016
Sólo nos queda rezar, pues la comprensión no alcanza. Rezar para que la brutalidad salga del corazón de los violentos. Rezar para que sanen las heridas de los cuerpos, pero sobre todo de las almas. Rezar para que el vuelo de quienes dejaron sus cuerpos entre el hierro y la metralla, sea alto. Rezar para que todo este dolor traiga su debida recompensa de luz y amor. Rezar para que los trenes rueden sin contratiempo, para que los aviones se eleven sin problemas. Rezar para que las civilizaciones y los credos por fin se abracen…

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¡Gloria por siempre!

3 de Abril de 2016
Las he visto trabajar en Calcuta, Adis Abeba y Madrid, siempre silenciosas, discretas, sin más ruido que el de su propio e incansable trajín... Las he visto entregarse de por vida en lugares donde yo no aguantaba un cuarto de hora. Ellas me mostraron que las más determinantes enseñanzas no cargan con una sola palabra; los más elocuentes testimonios no se desgastan con discursos. Ahora riegan con su sangre desiertos lejanos y la Gloria no tiene puertas suficientemente grandes para darles la bienvenida.

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Gozo y juego frente a la muerte

3 de Abril de 2016
La vida siempre ganará la partida a la aparente muerte. Basta una manta para dar la vuelta al destino, para alcanzar al aire el preciado olvido. Los niños siempre maestros y por eso se aúpan a los cielos y se recuerdan que la guerra y la muerte eran mentira, que por encima de la metralla, somos gozo, somos risa y juego.

Nadie recuerde a esos pequeños que en su país aún viven en la mentira, que aún zumban las balas, que allí sólo usan de las mantas para abrigar. Agitemos con fuerza la vieja manta para volcar el sino, para callar por siempre el recuerdo de las bombas y su escenario de horror. Alto, muy alto elevemos esa manta hasta el Cielo de armonía y fraternidad que es nuestra verdadera heredad.
* En la imagen de "El País", un grupo de niños se mantea en un campamento improvisado para los migrantes y refugiados en la frontera entre Grecia y Macedonia, cerca de la localidad de Idomeni (Grecia).

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Tejiendo lazos con la comunidad musulmana

3 de Abril de 2016
Ayer a la tarde estuve con Mohamed en la mezquita de Estella. Todavía se escuchaba en ese sencillo y humilde local, el eco de la oración especial de los viernes. Nos sentamos frente a frente en las pequeñas sillas donde los niños aprenden el Corán y la cultura árabe. Mohamed me contaba que el profeta condenaba la muerte de cualquier hermano, que todas las confesiones merecen su respeto, que quiere dar a sus hijos una educación digna para que se conviertan en ciudadanos de provecho…, que están muy satisfechos de poder participar en el Foro espiritual (http://www.foroespiritual.org) al que les hemos invitado al comienzo de Julio. Me habló de las dificultades que tienen para reunir todo el dinero para la compra del local, de toda la confusión que se ha generado a raíz de los atentados de París y Bruselas...

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¿Ángela o demonio?

18 de Marzo de 2016
Seguramente ninguna de las dos cosas, seguramente un interrogante en el camino para la reflexión impostergable. Quizás debamos pensarlo dos veces antes de lanzarle a la canciller Merkel nuestro siguiente dardo más o menos lacerante. La crisis de los refugiados le ha generado un importante descenso en la estimación del voto favorable, pero ella parece más pendiente de otros números, está más interrogada por el aumento de las cifras de quienes huyen del horror y plantan sus tiendas “quechua” en mitad del barro y la nada.
La crisis de los refugiados no se lleve por delante el sueño de la Europa unida y solidaria. El corazón del viejo continente llevaba décadas sin ser así interrogado. Toca apretujarse junto a la llama fraterna. El invierno es tiempo de encender fuegos y abrir puertas, no de sembrar alambradas, sin embargo el cielo de Alemania se nubla a menudo estos días. Es el humo negro de nuestro individualismo que sale de los establecimientos para refugiados ardiendo; es la oscura niebla de la incomprensión, del desconocimiento de que toda civilización que se precie no echa candados, no se acoraza. Al fin y al cabo, el dilema del común hogar europeo más o menos abierto, no se dirime sólo en el Bruselas de allá lejos, también en nuestro propio y personal gobierno, más íntimo, más de adentro.

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La pelea agotada de Otegi

18 de Marzo de 2016
Hemos escrito muchas letras pidiendo la libertad de Arnaldo Otegi, encerrado durante seis años y medio por el "delito" de su importante contribución a la paz en el País Vasco. Nos alegramos de que el líder independentista esté con los suyos, fuera de una prisión en la que nunca debió haber entrado. Sonreímos con él, sonreímos porque la sonrisa es la mejor respuesta a la contrariedad, a la dificultad. Sonreímos pero no vamos a pelear, como él también nos recomienda, no vamos a ganar por lo menos sobre nadie, si es caso sobre nosotros mismos.

La prisión no ha agotado en el incombustible líder abertzale las ganas de pelear. Desde las puertas de la prisión llama a seguir la batalla, como si la sombra hubiera sido en balde, como si sólo hubiera sido un paréntesis. Dejando a un lado el hierro y el plomo, insisten que hay que seguir batallando. La salida de Otegi tiene ese sabor contradictorio. Nos alegramos de que uno de los últimos presos de conciencia salga en libertad, pero echamos en falta una autocrítica que llegue hasta el final, por supuesto que vaya acompañada de una exigencia de disolución de la organización violenta. Dada su autoridad moral en el entorno radical abertzale, esa exigencia no caería en saco roto.

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"Podemos", Lula y otras rosas mojadas

18 de Marzo de 2016
Demasiadas veces hemos soñado que la hora era llegada y sin embargo nunca terminaba de amanecer. Ahora sabemos que la hora tardará en llegar fuera. Alborea sólo cuando maduran y adquieren conciencia todos los adentros.
"Podemos" se desangra y Lula da Silva es acusado de corrupción. Todavía me acuerdo de la alegría de cuando aquel tornero se hizo presidente de un Brasil poderoso y emprendió su cruzada contra el hambre... Temprano se arrugaron las rosas y sus revoluciones. Pareciera que los iconos se hubieran puesto de acuerdo para declinar. Quizás esa caída era necesaria para terminar de enterrar la ideología y rescatar al humano y los valores de pureza y entrega. La culpa es nuestra y de cuando empezamos a correr detrás de las banderas rojas y moradas. La culpa es nuestra y de la sobrecarga de esperanza que depositamos en quienes revolucionan fuera, pero no se deciden a hacerlo por dentro.

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Peregrino

18 de Marzo de 2016
Su mirada venía cargada de la paz de muchas sendas sagradas. Me lo encontré el domingo bajando del Alto do Poio, cuando el Camino comienza a "falar galego". Quiero pensar que fue envidia sana la que se apoderó de mí. No sé si la sentí por no poder cargar sobre mi espalda con tanta mochila, o sobre mi espíritu con tanta soledad… Son esos instantes en los que sueñas ser peregrino sin prisa, ni calendario, huella de infinitos caminos.

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El mayor desafío

5 de Marzo de 2016
El mayor desafío que atiende el ser humano es la superación del ancestral paradigma de la confrontación. No conviene entregar nuestra energía, nuestra fuerza, nuestro corazón a quien alimente cualquier género de humana contienda. No conviene otorgar nuestro apoyo a quienes hacen causa de la disputa con sus congéneres.

Nuestra causa es la hermandad humana, nuestra máxima es la unión de todos los seres por encima de sus credos e ideologías. No nos dejaremos seducir por el renovado llamado a las batallas en las que ya participamos. Esas batallas han muerto para siempre. Enterramos en el mismo agujero banderas y nostalgias. La inercia del pasado no tomará las riendas de los nuevos días. Hemos renacido a una nueva vida y nuestra causa es ahora la de la no ofensividad, la de las correctas relaciones, la del cooperar y el compartir.

Sí, es cierto que Jesús sacó a los mercaderes del Templo, pero su firmeza era ante la usura, su ira no era para con los usureros. No nos confundamos. No arrimemos al Cristo a nuestra particular "kale borroka". Él jamás concibió barricadas. Si para algo vino, fue precisamente para desmontar todas las barricadas humanas.